Si Fuéramos en distintas lanchas tal vez podríamos competir, unos llegaríamos primero y otros al final. Pero nosotros vamos en la misma lancha, competir significa dar vueltas y no llegar a donde queremos llegar. Nosotros somos un proyecto comunitario, no competimos, cooperamos.
La ley del máximo lucro con el menor esfuerzo rige al mundo capitalista, pero no nos rige a nosotros, nosotros somos una economía comunitaria, no buscamos dar el menor sino nuestro mejor esfuerzo, no buscamos obtener el mayor lucro, sino la mayor satisfacción, para nosotros, para nuestros clientes y para nuestra comunidad.
No somos detectives, cuando al interior de nuestro proyecto surge un problema, primero buscamos encontrar una solución y no a quién recriminar.
El trabajo para nosotros no es un castigo, no dejamos el trabajo más pesado para los demás. Estamos orgullosos de trabajar más, no de trabajar menos.
Si es un problema del proyecto o de mi comunidad, es mi problema.
Con mis compañeros, si tengo algo que decir, lo digo.
Si alguien me critica, lo escucho atentamente, probablemente eso ayude a mejorarme.
Si yo descalifico o desecho lo que los demás hacen, otros lo harán conmigo y nunca vamos a terminar la obra que empezamos. Se trata de encontrar lo bueno o útil en las aportaciones de los demás y aportar lo nuestro. No se trata de seleccionar lo malo para hacer reproches, los reproches no construyen nada todavía.
Si es necesario, es posible. Si es justo, debe hacerse. Si debe hacerse lo hacemos. El trabajo es duro, pero nuestras manos también. Para cuando estamos a punto de flaquear, tenemos una frase: Aquí nadie se rinde.
El amor por los demás, la confianza, el valor, el optimismo, son ese tipo de bienes que cuando más se derrochan más crecen. No somos lo suficientemente pobres para escatimarlos. Al contribuir a la felicidad y buen estado de ánimo de los demás, contribuimos a nuestra propia felicidad y satisfacción.
David Cilia Olmos
No hay comentarios:
Publicar un comentario