PERFIL DE LA
PERSONALIDAD DEL PROCURADOR
Cuestionado (Morales Lechuga) sobre si existen
elementos que lleven al esclarecimiento de los homicidios de los vigilantes del
citado periódico, se negó a responder, en cambio su equipo de seguridad a
empujones y golpes hizo a un lado a reporteras de radio.
Después de que los reporteros preguntaron por
qué esa actitud prepotente, el procurador salió al corredor y los enfrentó, sin
ofrecer disculpas por los hechos registrados, concretándose a señalar que
“estas personas no vienen conmigo”
ULTIMAS NOTICIAS, 3 DE ABRIL 90
El procurador de Justicia del Distrito Ignacio
Morales Lechuga dio esta mañana por aclarado el doble asesinato ocurrido a los
vigilantes del diario La Jornada e indicó que David Cilia Olmos es el verdadero
autor intelectual y material del doble asesinato.
OVACIONES, 9 DE ABRIL 90
Federico Ponce Rojas, sub procurador de
Averiguaciones Previas, manifestó en conferencia de prensa que Cilia Olmos no
tiene ninguna responsabilidad en el doble homicidio de los trabajadores del
diario La Jornada
EL DIA, 16 DE OCTUBRE 90
El arma con que fueron asesinados los
vigilantes de este diario fue localizada en uno de los 16 cateos que efectuó la
policía judicial (4 de abril 90), informó ayer la PGJDF. La Procuraduría del
Distrito informó que el arma con la que fueron asesinados los dos vigilantes de
este diario es una pistola Llama calibre .45 y que pericialmente fue reconocida
como el instrumento del delito.
LA JORNADA, 6 DE ABRIL 90
La pistola (Colt) que traía en su poder David
Cabañas Barrientos (13 de junio 90) es la misma arma de la cual salieron las
balas que privaron la vida a los dos humildes trabajadores del periódico La
Jornada. Es exactamente la misma arma. La información que a veces se propala en
el sentido que era un arma Llama, son puras pamplinas, puras pamplinas y puras
mentiras.
Ignacio Morales Lechuga,
Diario de Debates de
la Asamblea de
Representantes del Distrito Federal (ARDF).
Núm. 15, 8 de enero
1991, p.56
Respecto a la detención por varias horas en un
automóvil oficial, de un reportero y un fotógrafo de este diario, un jefe policiaco
expuso que “existe mucha presión en un operativo de esta naturaleza; no sabemos
quién está o quién va a llegar al lugar del cateo. En este caso se puede
aplicar lo que se dice de que el que no quiera ver fantasmas, que no salga de
noche”.
LA JORNADA, 6 DE ABRIL 90.
No son delincuentes comunes: PGJDF. Se explicó
que los sujetos no son delincuentes comunes y que incluso ya conocían a la
perfección la entrada del diario La Jornada donde llevaban la propaganda del
partido al que pertenecen.
2º OVACIONES, 3 DE ABRIL 90
Son delincuentes comunes, afirmó el procurador
Ignacio Morales Lechuga.
ULTIMAS NOTICIAS, 6 DE ABRIL 90
Dejar a los niños solos en habitaciones,
cuando los padres habían sido retenidos, con el riesgo de las estufas de gas,
con el riesgo del pánico; es decir, desintegrarlos en ese momento de su núcleo
familiar, lactante, o aceptar la crítica de decir ‘detuvieron hasta a niños’ y
dejar que el niño vaya con la madre. Opté por lo segundo. Fueron 180 detenidos
en ese momento para ser puestos a disposición del Ministerio Público. ¿Por qué
no presentaron en esa ocasión sus testimonios?, ¿por qué del 4 de abril de 1990
esperan el 8 de enero de 1991 para hacer llegar una comunicación? Es lo que no
me explico, ¿por qué tanto retraso?
A mí el documento me impactó. Bueno,
dramatiza; el relato humano tiene un valor social sin duda alguna, pero valor
testimonial..., bueno ¿por qué hasta este momento 8 o 10 meses después están
haciéndolo público? ¿Por qué no lo dijeron cuando estaban frente al juez?
Nosotros sí hablamos en ese momento.
Ignacio Morales Lechuga,
comparecencia ante la
ARDF,
8 de enero 1991. Diario de debates No. 15
Ayer martes 10 en las instalaciones del
juzgado cuarto de lo penal, donde fueron remitidos, dijeron haber sido
obligados a declarar como lo hicieron, tanto en una conferencia de prensa
previa, como en la entrevista.
LA JORNADA, 11 DE ABRIL 90
Ante el juzgado cuarto del fuero común dijeron
haber sido presionados, el que utilizó la palabra “tortura” fue Arturo Becerril
Rodríguez. Concluida la diligencia, los detenidos llamaron a los reporteros
para hacer una aclaración a La Jornada. Rocío Verena dijo que las declaraciones
que ella y sus compañeros hicieron ante la prensa en conferencia el lunes
pasado fueron “obligadas” por los funcionarios que los tuvieron detenidos; que
les dieron un papel que contenía la versión que ellos deberían expresar.
Rocío Verena afirmó que sus hijos de cuatro,
cinco y seis años estuvieron dos días secuestrados, así como su madre, que
“estuvo a punto de sufrir un paro cardiaco”
LA JORNADA, 11 DE ABRIL 90
Todos los detenidos manifestaron que reconocen
sus firmas en las declaraciones ministeriales, sin embargo aseguraron ante el
juez que fueron torturados física, sicológica y moralmente durante siete días
para que confesaran esos delitos y firmaran declaraciones que dicen no haber
leído.
Dijeron también que las autoridades de la
procuraduría capitalina los aleccionaron para hacer las declaraciones y
recibieron órdenes directas, bajo amenazas de castigo, de involucrar en este
proceso a Rosario Ibarra de Piedra.
Apuntaron que entre otras medidas, además de
golpes, encierros prolongados y presiones sicológicas, a cinco de los detenidos
los amenazaron con proceder contra sus familias, también detenidas desde el 3
de abril pasado.
UNOMASUNO, 11 DE ABRIL 90
Mi esposa Rocío Verena Ocampo Rabadán fue
salvajemente torturada, su hermano Felipe Ocampo Rabadán, un hombre enfermo de
cáncer, fue brutalmente torturado; mi sobrina de nombre Melina Baños Ocampo fue
amenazada con una pistola en la cabeza, a la cual se le cortó cartucho por parte
de los agentes judiciales. A mi esposa se le amenazó con desaparecer para
siempre a nuestros tres hijos, con desaparecerla a ella misma y a toda su
familia y todos mis coacusados sufrieron un trato semejante.
Es mi deseo hacer una petición pública y legal
para que se finque responsabilidad en contra del señor Ignacio Morales Lechuga
como presunto actor intelectual de estos delitos que estoy señalando y solicito
también se finquen responsabilidades penales en contra de los agentes de la
policía judicial como autores materiales de los mismos
David Cilia Olmos, ante el juzgado cuarto de
lo penal. Página 864 del expediente 23/90.
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