sábado, 2 de abril de 2016

La redada del 4 de abril (Perfil del procurador)

PERFIL DE LA PERSONALIDAD DEL PROCURADOR

Cuestionado (Morales Lechuga) sobre si existen elementos que lleven al esclarecimiento de los homicidios de los vigilantes del citado periódico, se negó a responder, en cambio su equipo de seguridad a empujones y golpes hizo a un lado a reporteras de radio.
Después de que los reporteros preguntaron por qué esa actitud prepotente, el procurador salió al corredor y los enfrentó, sin ofrecer disculpas por los hechos registrados, concretándose a señalar que “estas personas no vienen conmigo”
ULTIMAS NOTICIAS, 3 DE ABRIL 90

El procurador de Justicia del Distrito Ignacio Morales Lechuga dio esta mañana por aclarado el doble asesinato ocurrido a los vigilantes del diario La Jornada e indicó que David Cilia Olmos es el verdadero autor intelectual y material del doble asesinato.
OVACIONES, 9 DE ABRIL 90

Federico Ponce Rojas, sub procurador de Averiguaciones Previas, manifestó en conferencia de prensa que Cilia Olmos no tiene ninguna responsabilidad en el doble homicidio de los trabajadores del diario La Jornada
EL DIA, 16 DE OCTUBRE 90

El arma con que fueron asesinados los vigilantes de este diario fue localizada en uno de los 16 cateos que efectuó la policía judicial (4 de abril 90), informó ayer la PGJDF. La Procuraduría del Distrito informó que el arma con la que fueron asesinados los dos vigilantes de este diario es una pistola Llama calibre .45 y que pericialmente fue reconocida como el instrumento del delito.
LA JORNADA, 6 DE ABRIL 90

La pistola (Colt) que traía en su poder David Cabañas Barrientos (13 de junio 90) es la misma arma de la cual salieron las balas que privaron la vida a los dos humildes trabajadores del periódico La Jornada. Es exactamente la misma arma. La información que a veces se propala en el sentido que era un arma Llama, son puras pamplinas, puras pamplinas y puras mentiras.
Ignacio Morales Lechuga, 
Diario de Debates de la Asamblea de 
Representantes del Distrito Federal (ARDF). 
Núm. 15, 8 de enero 1991, p.56

Respecto a la detención por varias horas en un automóvil oficial, de un reportero y un fotógrafo de este diario, un jefe policiaco expuso que “existe mucha presión en un operativo de esta naturaleza; no sabemos quién está o quién va a llegar al lugar del cateo. En este caso se puede aplicar lo que se dice de que el que no quiera ver fantasmas, que no salga de noche”.
LA JORNADA, 6 DE ABRIL 90.

No son delincuentes comunes: PGJDF. Se explicó que los sujetos no son delincuentes comunes y que incluso ya conocían a la perfección la entrada del diario La Jornada donde llevaban la propaganda del partido al que pertenecen.
2º OVACIONES, 3 DE ABRIL 90

Son delincuentes comunes, afirmó el procurador Ignacio Morales Lechuga.
ULTIMAS NOTICIAS, 6 DE ABRIL 90

Dejar a los niños solos en habitaciones, cuando los padres habían sido retenidos, con el riesgo de las estufas de gas, con el riesgo del pánico; es decir, desintegrarlos en ese momento de su núcleo familiar, lactante, o aceptar la crítica de decir ‘detuvieron hasta a niños’ y dejar que el niño vaya con la madre. Opté por lo segundo. Fueron 180 detenidos en ese momento para ser puestos a disposición del Ministerio Público. ¿Por qué no presentaron en esa ocasión sus testimonios?, ¿por qué del 4 de abril de 1990 esperan el 8 de enero de 1991 para hacer llegar una comunicación? Es lo que no me explico, ¿por qué tanto retraso?
A mí el documento me impactó. Bueno, dramatiza; el relato humano tiene un valor social sin duda alguna, pero valor testimonial..., bueno ¿por qué hasta este momento 8 o 10 meses después están haciéndolo público? ¿Por qué no lo dijeron cuando estaban frente al juez? Nosotros sí hablamos en ese momento.
Ignacio Morales Lechuga, 
comparecencia ante la ARDF, 
8 de enero 1991. Diario de debates No. 15

Ayer martes 10 en las instalaciones del juzgado cuarto de lo penal, donde fueron remitidos, dijeron haber sido obligados a declarar como lo hicieron, tanto en una conferencia de prensa previa, como en la entrevista.
LA JORNADA, 11 DE ABRIL 90

Ante el juzgado cuarto del fuero común dijeron haber sido presionados, el que utilizó la palabra “tortura” fue Arturo Becerril Rodríguez. Concluida la diligencia, los detenidos llamaron a los reporteros para hacer una aclaración a La Jornada. Rocío Verena dijo que las declaraciones que ella y sus compañeros hicieron ante la prensa en conferencia el lunes pasado fueron “obligadas” por los funcionarios que los tuvieron detenidos; que les dieron un papel que contenía la versión que ellos deberían expresar.
Rocío Verena afirmó que sus hijos de cuatro, cinco y seis años estuvieron dos días secuestrados, así como su madre, que “estuvo a punto de sufrir un paro cardiaco”
LA JORNADA, 11 DE ABRIL 90

Todos los detenidos manifestaron que reconocen sus firmas en las declaraciones ministeriales, sin embargo aseguraron ante el juez que fueron torturados física, sicológica y moralmente durante siete días para que confesaran esos delitos y firmaran declaraciones que dicen no haber leído.
Dijeron también que las autoridades de la procuraduría capitalina los aleccionaron para hacer las declaraciones y recibieron órdenes directas, bajo amenazas de castigo, de involucrar en este proceso a Rosario Ibarra de Piedra.
Apuntaron que entre otras medidas, además de golpes, encierros prolongados y presiones sicológicas, a cinco de los detenidos los amenazaron con proceder contra sus familias, también detenidas desde el 3 de abril pasado.
UNOMASUNO, 11 DE ABRIL 90

Mi esposa Rocío Verena Ocampo Rabadán fue salvajemente torturada, su hermano Felipe Ocampo Rabadán, un hombre enfermo de cáncer, fue brutalmente torturado; mi sobrina de nombre Melina Baños Ocampo fue amenazada con una pistola en la cabeza, a la cual se le cortó cartucho por parte de los agentes judiciales. A mi esposa se le amenazó con desaparecer para siempre a nuestros tres hijos, con desaparecerla a ella misma y a toda su familia y todos mis coacusados sufrieron un trato semejante.
Es mi deseo hacer una petición pública y legal para que se finque responsabilidad en contra del señor Ignacio Morales Lechuga como presunto actor intelectual de estos delitos que estoy señalando y solicito también se finquen responsabilidades penales en contra de los agentes de la policía judicial como autores materiales de los mismos
David Cilia Olmos, ante el juzgado cuarto de lo penal. Página 864 del expediente 23/90.

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