Fuentes bien informadas señalan que un comando
de fanáticos terroristas comandados por un tal Ferdinand Latrille, ingresaron
al país por el puerto de Veracruz a partir del pasado 6 de marzo.
Aunque los medios de comunicación y el gobierno
federal han intentado mantener ocultos los hechos, se sabe que los terroristas
han hecho detonar diversos aparatos explosivos en la ciudad de Puebla y
realizado disparos contra elementos del ejército mexicano y sobre la población
civil.
Estos hechos se suscitaron el 5 de mayo, fecha en que los bárbaros
terroristas fueron repelidos exitosamente por las autodefensas del pueblo de Zacapoaxtla, en coordinación con un oficial del ejército mexicano cuyo nombre
casualmente coincide con el de una importante calzada de la ciudad de México y
con una estación del metro cercana a Pantitlán.
Lamentablemente los bárbaros terroristas
obtuvieron refuerzos de más fanáticos provenientes del oriente y el 17 de mayo obligaron a los integrantes
del ejército mexicano a replegarse de la ciudad de Puebla.
Se sabe que entre esto y otros
ataques los terroristas han causado la muerte a por lo menos 20 mil mexicanos y
ocasionado un número mayor de heridos, muchos de ellos de gravedad.
Además del líder Charles Ferdinand Latrille,
varias acciones terroristas fueron comandadas por sus lugartenientes François Achille Bazaine y Élie-Frédéric Forey, sin
embargo todos ellos, incluido Latrille, obedecen a las órdenes del Ayatola
conocido como Napoleón “El Pequeño”, también apodado
“Mostachu”
a causa de sus largos, abundantes, negros y puntiagudos bigotes que se
envaselina con pomadas húngaras.
No es el primer ataque.
Las mismas fuentes señalan que no es la primera vez que estos fanáticos
religiosos venidos del oriente atacan nuestro país. Hoy se sabe que 24 años
antes ya habían realizado ataques con explosivos y disparo de fusiles de asalto
en el puerto de Veracruz ante la negativa de los mexicanos a reconocer a su
Dios al que denominan La Lana como único Dios verdadero. Se supone que este
primer ataque se debe a que soldados federales ofendieron el Cobrán, su libro
sagrado, cuando se negaron a pagar una cuenta de Pasteles en un restaurante localizado en Tacubaya, propiedad de uno de los terroristas, lo cual para ellos representa una afrenta que
debe pagarse con la muerte. En esta ocasión exigieron el pago de 600,000 pesos
para cejar sus ataques.
Respecto a los acontecimientos de Puebla, se sabe que el gobierno
federal ya ordenó a las fuerzas federales acudir a donde se desarrollaron
los principales ataques en los
alrededores de la ciudad, a efecto de que las tropas desarmen y
capturen a las autodefensas indígenas Zacapoaxtlas por actuar al margen de la
legislación vigente. Cabe señalar que el presidente Enrique Peña Nieto no se
solidarizó, ni expresó su pésame con el dolor de los familiares de las 20 mil mexicanos
asesinados, por considerar que se trata simplemente de “proles” o “nacos” o indios.
Con datos de la Red Informática Mundial.
Para mayor información
consultar: https://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_intervención_francesa_en_México
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