Por David Cilia Olmos
El año de 1981 fue especialmente duro para la Liga Comunista 23 de Septiembre y particularmente para los compañeros de Sonora y Sinaloa.
El 22 de enero de ese año cayó abatido por las balas de la Dirección Federal de Seguridad Jesús Manuel Arana Murillo, el había estado preso en la cárcel de Hermosillo durante los años 70´s y habiendo sido liberado se incorporó a las actividades de la organización.
Una emboscada en Ciudad Universitaria del Distrito Federal, donde el repartió el número 57 del periódico Madera permitió a la DFS su localización el 22 de enero. Jesús Manuel Arana Murillo cayó combatiendo junto con Miguel Ángel Barraza García, del vecino estado de Durango, ambos protegieron el escape de otros jóvenes combatientes que pudieron salvar la vida en esa ocasión.
En febrero cayó en una emboscada el compañero Güero Medrano, en la colonia San Rafael de la ciudad de México.
En abril del 81, cayeron repartiendo propaganda en la Preparatoria Popular Valle del Yaqui de Ciudad Obregón, Mauricio Miranda Gastelum y Rafael Ochoa Quintana, al siguiente día sería detenido en la colonia Ladrillera de esta misma ciudad el profesor Irineo García Valenzuela, originario de Huatabampo Sonora.
En mayo de 1981, sería detenido por la DFS Marco Antonio Arana Murillo, miembro del Consejo de Representantes de la Normal Rural del Quinto, en Etchojoa Sonora. Quien Nazar Haro ya perseguía desde enero.
A principios de noviembre serían detenidos en la ciudad de México los compañeros Rubén Barrón Gurrola originario de Ciudad Obregón, quien ya había sido preso político en Hermosillo y junto con este de nueva cuenta el compañero Irineo García Valenzuela.
En ese momento también cayeron los representantes de la Normal Rural del Quinto Sonora los compañeros Jesús Manuel Uriarte Borboa y Eduardo Echeverría Valdés, ellos fueron emboscados por la DFS en Villa de las Flores Coacalco o Ecatepec, Estado de México.
A raíz de estas detenciones, las ciudades de Sonora quedaron prácticamente invadidas por la DFS, deteniendo en la colonia 5 de Mayo de Hermosillo a la compañera Armida Miranda, quien probablemente se encontraba embarazada, Arturo Valenzuela, y en la ciudad de Guaymas Gonzalo Esquer Corral y Juan Mendivil.
Es posible que en la ciudad de México también haya desaparecido por la DFS, la esposa de Gonzalo Esquer Corral, de nombre Martha.
Junto con ellos, cayeron los compañeros Roque Reyes García del Comité de Trabajadores de la UNAM, Rubén Hernández Padrón, profesor de la PPT, Víctor Acosta Ramos y la que fuera la última dirigente histórica de la Liga Comunista 23 de Septiembre Teresa Gutiérrez Hernández.
Estas desapariciones y asesinatos fueron ordenadas directamente por Miguel Nazar Haro, director de la DFS y en ellas participaron tanto agentes de la DFS como el comandante Alberto Estrella, El Diablo Carmona, Fabián Reyes, alias "el comandante Pato". El comandante Reséndiz. En el secuestro de Armida Miranda participó directamente Arturo El Negro Durazo quien tenía bajo su mando directo al "Grupo Jaguar" de la DGPT.
En todas estas desapariciones participó también los comandantes de la policía Judicial del Estado de Sonora, la Policía de Ciudad Obregón, el Ejército y a Marina asentada en el Puerto de Guaymas, así como la Fuerza Aérea, ya que en sus aviones fueron trasladados los detenidos hasta la ciudad de Guadalajara y la ciudad de México, donde testimonios posteriores los ubican en la Base Jaguar, ubicada en el la granja Militar de El Vergel en Iztapalapa y en las oficinas de la DFS en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México.
Estos compañeros no deben ser olvidados y los crímenes que el Estado mexicano cometió contra ellos y sigue cometiendo no prescribirán jamás.
Que no se detenga la lucha por los desaparecidos.
Ni olvido, ni perdón.
David Cilia Olmos
Abril de 2009
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