miércoles, 22 de junio de 2016

Jacinto Canek: Sobre el supuesto antagonismo de las formas de lucha

Al atardecer en un centro ceremonial en medio de la selva Jacinto Canek y Cecilio Chi estaban encabezando la reunión de un pueblo al que la marea rebelde los había llevado.

Era claro que muchos indígenas presentes habían decidido ya sacudirse el yugo que les habían impuesto a balas y latigazos los españoles; pero también se veía en otros rostro la incertidumbre sobre lo que pasaría ahora que la rebelión había iniciado.

En la penumbra, a ambos lados de Jacinto Canek se distinguían sendos bultos cubiertos con trapos y hojas de plátano. Jacinto Canek destapó el que estaba a su izquierda, sacó uno de algunos rifles y dijo a los presentes:

--Los que quieran pasar por un rifle lo toman y se colocan de este lado.

Entonces Cecilio Chi dijo a los presentes destapando el bulto de la derecha:

--Los que quieran pasar por un pan, que lo tomen y se formen del otro lado.

Casi la mitad de los presentes, unos más rápidos que otros, se adelantaron y tomaron cada cual un rifle y se colocaron como dijo Canek.

Era claro que ellos estaban dispuestos a ir a la guerra de liberación. El resto de los asistentes se decidieron a pasar por pan. Así la reunión quedó dividida en dos partes, ya que todos tomaron rifle o pan. Jacinto Canek dijo ahora a los que habían tomado un rifle.

--Ustedes van a formar parte de nuestro ejército, iremos a enfrentar a los españoles y a rescatar los derechos y dignidad de nuestro nación. Ahora pasen por un pan para que puedan cumplir con su tarea.

Cecilio Chi le dijo a los que habían tomado el pan:

--Ustedes no marcharán con nuestro ejército, se quedarán en la localidad a trabajar la tierra y seguir produciendo alimento para sus familias y para apoyar la insurrección. Ahora pasen por un rifle para que puedan defender su tierra, su familia cuando los españoles se acerquen y para que nos apoyen también cuando la batalla se de por aquí.

Así los que eligieron pan tuvieron un rifle. Y los que optaron por un rifle tuvieron pan.

La rebelión del pueblo maya puso a temblar a a los españoles, aunque finalmente, dada la desventaja tecnológica, militar y logística se inclinó a favor de estos últimos y Jacinto Canek, Cecilio Chi y millares de heroicos combatientes mayas fueron literalmente (y cristianamente) despedazados.

Sin embargo ¿es muy difícil de entender la lección que nuestros ancestros nos dieron sobre combinar todas las formas de lucha? ¿No podemos entender que más allá de las distintas vías, ideologías y formas de lucha, si en lugar de patear o poner zancadillas o "ignorarnos" entre nosotros le damos estas patadas y zancadillas al enemigo común del pueblo mexicano podemos vencer?


No es tan difícil. Pero además, es el único camino.



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