¿Qué transa con
Marcos?
Presentación
El complicado momento por el que atraviesa el país al entrar los partidos políticos a la pelea por las elecciones de julio del 2006, nos lleva a hacer una reflexión sobre los escenarios que se avecinan para México.
Hubiera sido bueno que los dueños de los medios de comunicación, los dueños del dinero y el alto clero, es decir, los actuales dueños del gobierno, permitieran a la población elegir libremente a quien ocupará el cargo de presidente de la república a partir del 2006, pero esto no será así, ya que como hemos visto desde hace más de un año, la pandilla de los políticos, y la clase adinerada están tratando por todos los medios de impedir que la voluntad del pueblo de México se exprese con libertad. Aunque claro, esto mismo viene haciendo desde hace más de 70 años.
Aún cuando los enemigos del pueblo de México no han terminado de ponerse de acuerdo en si los representará, Roberto Madrazo del PRI o Felipe Calderón del PAN, si están perfectamente unificados en el odio y linchamiento contra el candidato por el cual una parte grande de la gente del pueblo ha mostrado sus preferencias.
Por si fuera poco, a este linchamiento se ha unido el Subcomandante Insurgente Marcos, quien ha declarado también la guerra total en contra de Andrés Manuel López Obrador y ha iniciado ya una otra campaña tendiente a restarle votos a este candidato.
¿Por qué carajos el Subcomandante insurgente Marcos está actuando así?, es una pregunta que mucha gente se hace y que espera una respuesta clara. Sin embargo, esta respuesta no se ha dado y difícilmente se dará debido, a que quienes pueden darla o bien están definitivamente en contra de Marcos, o bien están tajantemente en contra de Andrés Manuel López Obrador, lo que hace de toda posible respuesta, una nueva batalla verbal.
Ante esa terrible confusión es necesario analizar más fríamente las implicaciones políticas reales de esa nueva guerra mediática del Subcomandante Insurgente Marcos, desde un punto de vista de quién no se le cae la baba por uno o por otro. Este es el motivo por el cual decidí meter la cuchara, total creo que como están las cosas difícilmente mi opinión podría complicarlas más de lo que ya están.
Este escrito está dirigido a jóvenes mal hablados que les vale madre la formalidad, si no es tu caso te recomiendo que detengas tu lectura y busques el folleto denominado: ¿Qué pasa con Marcos?
Sobre advertencia no hay engaño.
El Autor
Las consecuencias reales del otro Marcos
Creo que el asunto que tenemos entre manos es grave, si no lo creyera así, difícilmente estaría intentando meterme al callejón de las mentadas de madre de la política nacional, y difícilmente estarían ustedes leyendo mis babosadas.
¿Porque es grave el asunto? Pienso que como país, nos estamos acercando mucho a los chingadazos entre los que nada tienen y los que tienen todo el poder y la riqueza.
Las posiciones en torno a la candidatura de López Obrador están muy encontradas. Ya Martha Salvatrucha Asegún dijo que hay que impedir por todos los medios el arribo de López Obrador a la presidencia de la república, pero ya también más de un millón de personas, durante la marcha contra el desafuero del año pasado dejaron claro que no permitirían ninguna fregadera que les impidiera elegir a su próximo presidente. Así, a México le quedan 3 escenarios posibles durante el 2006:
1.- Las elecciones las gana López Obrador y la clase gobernante se lo reconoce.
2.- Las elecciones las gana López Obrador y la clase gobernante no se lo reconoce.
3.- Las elecciones no las gana López Obrador.
En el primer caso, en caso de que gane López Obrador, hay dos opciones: La clase gobernante se queda tranquilita, bien portadita, o bien, ya desde ahora se andará preparando para sabotear la economía, sacar sus capitales, movilizar a sus esbirros, es decir, iniciar una resistencia cacerolerai, que podría llegar a un golpe de estado y crear un verdadero desmadre como antes lo hicieron en Chile con Salvador Allende, o como en el caso de Hugo Chávez en Venezuela, aunque en este último país, se la pelaron.
En el caso que López Obrador gane la presidencia, pero no se lo reconozcan, el Peje tendrá dos opciones: encabezar una lucha por el respeto a la voluntad popular, o, como ya antes lo hizo Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, hacerse como que la virgen le habla y luego reunirse en lo oscurito con los dueños del poder. Si López Obrador encabeza una lucha en contra del fraude electoral, es muy probable que el PAN en alianza con el PRI, desaten a sus perros de la AFI, PGR, PFP, Ejercito Mexicano y las policías locales que se presten a ello, para reprimir las manifestaciones, con lo que nos meteremos poco a poco o de sopetón al callejón de las patadas. Si se hace como que la virgen le habla, todo volverá poco a poco a "la normalidad".
En el tercer escenario, López Obrador no gana, aunque por unas cuantas semanas haya fuertes discursos de políticos perredistas, pero estos terminarán "defendiendo" a López Obrador tal y como defendieron a Yeikol Polensky en las elecciones en el Estado de México del año pasado, es decir: no harán nada.
¿Por que creo yo que nos acercamos a escenarios graves? Porque si López Obrador fuera un político más, no habría mayor problema, la burguesía le daría chance de que hiciera su luchita y ya. Si pierde ya habrá le habrá servido para darle sabor al caldo electoral, y si gana, pues como en todos los casos conocidos, llegarían con él a un acuerdo.
Pero siento que precisamente el odio que los dueños del poder, del dinero y de los medios de comunicación --bueno todos son una y la misma cosa y en este escrito los llamamos la clase en el poder, o sea los ojetes de siempre-- en contra de López Obrador, no es por que crean que es populista, socialista, izquierdista, comunista Hugo Chavista o cualquier otra cosa terminada en ista, sino simple y llanamente porque --a diferencia de sus congéneres del PRD-- no saben a ciencia cierta si va a transar con ellos o no.
Creo que por el contrario la predilección de mucha gente por Andrés Manuel López Obrador es producto de que se ha fijado en que se ha percatado que López Obrador no está muy hecho que digamos para tranzar.
A decir verdad, yo tampoco se a ciencia cierta si López Obrador va a tranzar o no, pero eso no habla mal de él, sino bien. De los demás políticos que se dicen de "izquierda", incluso de algunos de los que se dicen de "la verdadera izquierda", tengo la certeza y podría meter mi mano al fuego de que SI van a tranzar.
No descarto que llegado el momento López Obrador se encuentre en una situación de no hacer lo que hoy promete, e incluso de hacer lo contrario de lo que dice. Digo, si hasta John Lenin tuvo que dar su brazo a torcer en la cantina Brest-Litovskii. Pero eso, siendo honestos, todavía está en veremos.
Si resultara cierta la hipótesis de que es posible que las cosas en México se calienten (e incluso haya fregadazos), la posición del subcomandante Marcos de identificar a AMLO como su enemigo principal, viene a contribuir a la confusión del pueblo en un momento en que este debería tener mucha inteligencia y claridad.
Pero aun cuando este peligro, en realidad solo fuera un producto de las chaquetas mentales de un despistado de la polaca, aun queda una grave dificultad.
En México, y a la mejor en el resto de los países, los votos depositados en cada elección pueden ser clasificados en 2 tipos: El voto duro, es decir el voto de la gente directamente beneficiada o comprometida con los distintos partidos, y el voto ciudadano, que a diferencia del anterior, es el voto que las personas en lo particular adoptan sus simpatías con los distintos candidatos, partidos, consignas o programas, pero que no están soñando en que les van a dar un hueso por eso.
En México, el partido con mayor cantidad de voto duro, es el PRI. Siendo México un país tan corrupto y siendo el sistema de mutuas complicidades la ideología del PRI, hay una gran cantidad de gente que ha estado durante más de 70 años a favor de ese partido, independientemente del programa o candidatos, sobre todo porque gracias a las corruptelas de este partido ellos han logrado tener algún beneficio, por marginal que pudiera ser, o al menos una garra de camiseta.
El segundo lugar en voto duro, corresponde al PAN, sobre todo a partir del triunfo de Vicente Fox. Principalmente entre la población de clase media de ciudades medianas y grandes, pequeños empresarios analfabetas políticos, pero con una visión muy realista de sus intereses de clase, se han venido identificando con el PAN y a pesar de los desfiguros de Fox, se aferran a la camiseta desgastada del "ya ganamos". Ellos interpretan todas las críticas a Fox como un ataque de los políticos corruptos del PRI y del PRD.
En último lugar de voto duro se encuentra el PRD, con algunas organizaciones de solicitantes de vivienda, algunas organizaciones corporativas de vendedores ambulantes o taxistas que emigraron del PRI al PRD, y alguna gente que militó en los diversos movimientos y adquirió una conciencia social o una militancia.
Por el contrario, el voto ciudadano tiene una lógica diferente y desde 1988 ha venido tomando una fuerza chingona de los procesos electorales. En el año 1988 el voto ciudadano, en un fenómeno de psicología de masas llamado fenómeno cardenista, le dio el triunfo electoral a Cuauhtémoc Cárdenas.
Sin embargo, en el año de 1994 el voto ciudadano tomó diversos caminos:
Una parte se expresó en abstención debido a la situación tan tensa que se vivía.
Otra parte, se expresó como rechazo a las elecciones en apoyo y solidaridad a la política planteada ese año por el EZLN.
Otra parte ese voto ciudadano se expresó a favor de la segunda candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas. Y,
La última parte del voto ciudadano se expresó a favor del PRI, como una forma de solidaridad o lástima por el asesinato de Luís Donaldo Colosio.
La división de este voto ciudadano en varias vertientes fue lo que permitió el triunfo del voto duro, clientelar o corporativo del PRI, y entonces llegó al poder el papanatas de Ernesto Zedillo.
En el año 2000 fue el voto ciudadano, prácticamente unificado el que llevó a la silla presidencial a Vicente Fox. No fue de ninguna manera el voto duro de los panistas, ni el voto útil de algunos políticos del PRD y otros monos plataneros que se dicen "de izquierda", sino el voto popular, el de la gente que identificándose con la franqueza de Vicente Fox y su proclama de sacar a PRI de Los Pinos, el que definió la derrota del PRI, quien con todo y su voto duro, su aparato de acarreo, etc, no pudo retener el poder.
Desde el año 2002 y ya definitivamente en el 2003, la gente que tenía oídos para ver, se percató, luego de verificar numerosas estudios de opinión, que existía en la sociedad un nuevo fenómeno de psicología de masas a favor de López Obrador y la clase dominante se aterrorizó ante la posibilidad real de que López Obrador se convirtiera en Presidente de la República. Hasta antes del pronunciamiento del Subcomandante Insurgente Marcos en contra de López Obrador, expresado en el documento "La imposible geometría del poder"iii esa posibilidad era incuestionable.
Con la otra campaña ordenada por Marcos esa posibilidad está en veremos, ya que aún cuando las preferencias en la percepción de la gente le han sido y siguen siendo favorables a AMLO, en realidad las elecciones en México se atienen también a otros factores, como la estupidización que a partir del bombardeo en la televisión y el radio el PRI y el PAN establecen contra sectores importantes del pueblo; el peso del aparato de acarreo y dominación política corporativa a través de los sindicatos; el peso del corporativismo ideológico de los empresarios sobre sus empleados y la agresión y amenaza directa.
Siendo estos factores que determinan los resultados de una elección y siendo que todo el aparato de la burguesía estará a favor de cualquiera de los dos candidatos aprobados por esta clase, es decir, Felipe Calderón y Roberto Madrazo, muy probablemente los resultados estarán muy reñidos y la victoria o derrota podría estar definida por unos cuantos votos.
De tener éxito la otra campaña del Subcomandante Insurgente Marcos, seguramente restará unos cuantos (o muchos) votos ciudadanos a López Obrador, votos negativos que en esa circunstancia a utomáticamente le darán el triunfo ya sea a Roberto Madrazo del PRI, o a Felipe Calderón del PAN.
Digo, y uno puede pensar que todos los políticos son iguales, o que López Obrador es en potencia un "neoliberal", pero, objetivamente, ¿por qué trabajar a favor del PRI o del PAN? Y más aún ¿Por qué de quién menos podría esperarlo el pueblo de México, es decir, del Subcomandante Insurgente Marcos?
Los motivos de Marcos
Marcos acusa a AMLO de que
"Convirtió la movilización ciudadana contra el autoritarismo del desafuero en un acto de promoción personal y de destape electoraliv"
Lo acusa también de haber logrado "imponer a todos la palabra de uno". Al hacerlo lo único que esta repitiendo es el discurso de Televisa y Televisión Azteca, del panismo y de Fox, en el sentido de que los ciudadanos del Distrito Federal no somos más que un puñado de pendejos fácilmente engatusables por cualquier demagogo.
El nuevo Marcos, empieza a parecerse mucho al resto de los políticos mexicanos, que por lo general no pueden entender la realidad y sólo la perciben a través de los filtros, o espejos humeantes de sus propias deformaciones protagónicas.
Marcos no reconoce que la muchedumbre que él identifica como imbéciles engatusables que apoyan a López Obrador, son en su mayoría los mismos que durante la primera semana de enero de 1994, en sentido contrario a los políticos e intelectuales de "izquierda" y de derecha, decidieron salir a la calle y exigir el fin de los bombardeos contra las comunidades ubicadas dentro del territorio zapatista, son los que escoltaron a la comandante Ramona, cuando esta vino en representación del EZLN a la ciudad de México, son los mismos que apoyaron a los 1111 emisarios zapatistas, los que participaron en las consultas convocada por el EZLN y los que acompañaron minuto a minuto y resguardaron físicamente la marcha del color de la tierra.
Marcos identifica la movilización popular contra el desafuero en los mismos términos políticos que lo hace Cuauhtémoc Cárdenas quien el día que se votó en la Cámara de Diputados el desafuero, se negó a asistir a la concentración popular en el Zócalo debido a que él no va a actos proselitistas de sus adversarios.
Para Cárdenas y para Marcos los millones de ciudadanos que se movilizaron no eran sino una borregada electoral al servicio de la competencia, de su competencia. Cárdenas, igual que Marcos, no reconoció, que los que estaban ahí exigiendo se respetara su determinación tomada en el 2000 de elegir a quien se les diera la gana como jefe de gobierno, eran los mismos que en 1988 se concentraron en el mismo lugar para defender su determinación de que Cárdenas fuera su presidente.
Según Marcos, esas masas supuestamente engatusables por cualquier demagogo, "no saben" que AMLO es, en realidad, un espejo de Carlos Salinas de Gortari, "más bien, la continuación de ese programa" "Esto se encuentra todavía oculto por la avasallante estupidez de la ultraderecha" y claro, en la lógica de Marcos, por la avasallante estupidez de los ciudadanos movilizados a favor de AMLO, ¡por supuesto!, "pero –dice Marcos-- no tardará en hacerse evidente".
Gracias a la sensata "Geometría del Poder", el nuevo evangelio segun San Marcos, ahora todo queda absolutamente claro. ¿No?
L os "engañados", la gente del pueblo que en su momento contribuyó a detener la masacre en Chiapas, la que luego de muchos ensayos y errores, quitaron del poder al PRI, no con ayuda de los políticos de "izquierda", sino a pesar de ellos, y junto con esta gente,"algun@s intelectuales, además de destacad@s luchador@s sociales", según Marcos no se han dado cuenta que en realidad "le proporcionan su cálido aliento al huevo de la serpiente que hoy anida en el gobierno de la ciudad de México". Pero entonces llegó Fidel… perdón, quiero decir Marcos y como dice el Ocosingo Newsv, "mando a callar a todos" y nos trajo "la claridad".
El fenómeno López Obrador
Marcos entiende, junto con Televisa, Televisión Azteca, Fox, y demás voceros del sistema mexicano, que el fenómeno de psicología de masas que pudimos ver durante más de un año y aún no termina, que podemos llamar "fenómeno López Obrador", es obra de López Obrador, y no la respuesta colectiva con la que una parte del pueblo mexicano ha venido irrumpiendo en la vida política nacional e imponiendo su sello.
El mito de que López Obrador es un mago hipnotizador, es el predilecto de los analistas de derecha e "izquierda", y lo repite sin cesar gente del nivel intelectual de Vicente Fox y Martha Salvatrucha, pero parecía difícil que alguien del nivel intelectual de Marcos lo pudiera retomar.
El fenómeno López Obrador, no es sino la continuación por otros medios del fenómeno que se viene observando a partir de la represión al movimiento henriquistavi y en el que simultáneamente, de voz en voz, sin hacer caso a consignas de partido o político alguno, el pueblo mexicano expresó su descontento al sistema supuestamente "democrático" y particularmente al PRI-gobierno, realizando durante décadas una activa abstención electoral o invalidando las boletas emitidas.
Durante esos años el pueblo mexicano, o una parte de este, expresó su descontento por medio del movimiento obrero y campesino principalmente. Mientras en las elecciones, la gran inundación de propaganda a favor del partido oficial, contrastaba con el rechazo consiente de la gente a la farsa electoral. Partidos "socialistas" PPS y "auténticamente revolucionarios" PARM, eran considerados por una gran parte del pueblo de México, como partidos paleros del gobierno, en una catalogación que incluía al Partido Acción Nacional.
En 1976, en pleno auge de la guerra sucia gubernamental, la evidencia de que el proceso electoral en México no era más que una farsa indigesta alcanzó tal magnitud, que en esta ocasión hasta el PAN se retiró del proceso, quedando como único candidato legal José López Portillo, contando en esta ocasión, en relevo del PAN, la candidatura oficiosa, que no oficial, de Valentín Campa.
El eslogan de "vota por Campa, aunque te hagan trampa" del viejo PCM, Partido Comunista Mexicano, mejor conocido como "Los Pescados", no alcanzó a conmover ni a modificar la percepción profunda que la mayor parte de la sociedad tenía del régimen dictatorial que se vivía y de la imposibilidad de cambio alguno por la vía electoral. El estado mexicano premió a los oportunistas de entonces con su registro electoral y con la incorporación posterior de otros partidos electoreros supuestamente de revolucionarios o de "izquierda" como el PRT y el PMT, después de la reforma política.
Pero tampoco cambió esta percepción y la gente siguió dando la lucha en varios frentes, sin hacer gran caso a la farsa electoral, llegando a alcanzar altos niveles de organización importantes en 1987, con la formación del Frente Nacional por la Defensa del Salario y las convocatorias al primero y segundo paro nacional.
Pero en esta época el ascenso del movimiento coincidió también con fracturas en el seno de la clase dominante, los de abajo ya no querían, los de arriba ya no se ponían de acuerdo, y se dio la escisión en el PRI encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas. Importantes sectores de la población pensaron que la fractura del partido en el poder era utilizable para enfrentar al mismo poder, y adoptaron la candidatura de Cárdenas, para agrandar esa fractura. No pensaban que Cárdenas era revolucionario, o que iba a acabar con el capitalismo. Ellos mismos, los sectores de la población que lo adoptaron, no se estaban proponiendo hacer una revolución social o acabar con el "neoliberalismo", simplemente en sus circunstancias, veían la posibilidad de expresar su repudio al régimen dominante.
Así surgió lo que en su momento fue llamado fenómeno cardenista, que el mismo Cárdenas aún no termina de entender el pobre. Este fenómeno social impuso sistemas de comunicación popular, de voz en voz, y logró abarcar a la mayor parte de la población votante, esto es, del voto ciudadano, de tal manera, la consigna popular de "todos con Cárdenas" logró en algunas casillas 100% de votos a favor de este, depositados en la cuenta de cualquiera de los partidos que compraron la franquicia electoral neocardenista.
Este fenómeno no fue entendido por el Partido Acción Nacional a quién le pareció "sospechoso" que partidos que habían tenido menos de 1% de la votación y que estaban prácticamente muertos y enterrados en el período anterior, como el PARM, el PPS y el PST, tuvieran a su favor millones de votos, e inventaron que esos votos se los había regalado el PRI, para sabotear a Clouthier, en ese entonces candidato del PAN.
Pese a su legendario colmillo oportunista, los "hábiles" políticos, de lo que hoy es el PRD se convencieron del fenómeno cardenista poco antes de las elecciones, al cuarto para las doce, y tuvieron que abandonar todo su esquema mental y tuvieron que obligar a Heberto Castillo a declinar. Heberto Castillo declinó más a güevo que convencido, al cinco para las doce a favor de Cuauhtémoc Cárdenas. Mientras que los no menos "inteligentes" y oportunistas de lo que entonces era el PRT, declinaron políticamente a las doce y cuarto, cuando los resultados electorales a favor de Cárdenas eran contundentes.
Otros sectores de la población, más escépticos al respecto de la existencia de democracia en México, se abstuvieron de votar, pero se incorporaron con tanta o más fuerza y entusiasmo al movimiento por el repudio al evidente fraude electoral orquestado por Miguel de la Madrid, operado en aquel entonces por el secuestrador, torturador e incinerador de cadáveres de desaparecidos Manuel Barlett Díaz.
Manuel Barlett Díaz había ordenado los asesinatos de Francisco Xavier Ovando y Román Gil Heraldesvii llevado a cabo 72 horas antes de las elecciones y la ya famosa "Caída del Sistema" del día 6 de julio del mismo año. Con esto y la posterior quema de boletas electorales ordenada por la ratota Diego Fernández de Ceballos y el asesinato de más de 500 militantes de base, campesinos y activistas del FDN-PRD, y la división del FDN a cargo de Rafael Aguilar Talamantes y su dedo chiquito Jesús Ortega, se consolidó el "triunfo" de Carlos Salinas de Gortari.
Así se inició un régimen nefasto de mutuas complicidades y encuentros secretos, entre Salinas y políticos profesionales de "de izquierda" que habían resultado beneficiarios del voto ciudadano al sumarse a tiempo a la franquicia cardenista y que se habían hecho de la vista gorda a tiempo, luego del fraude electoral.
El sector del pueblo en lucha contra el fraude electoral del 6 de julio de 1988, consciente de su triunfo y de su mayoría, dispuesto a movilizarse para hacer respetar su determinación, había depositado en Cárdenas más expectativas de las que este estaba dispuesto, posibilitado o interesado en llegar. Independientemente si "los tuvo o no", en un amplio sector del pueblo se percibió una falta de tamaños en Cuauhtémoc Cárdenas para enfrentar la nueva situación.
Cárdenas, interpretando mal el fenómeno cardenista, calculó –no con el pecho-- que si en unos cuantos meses había logrado millones de votos, en las siguientes elecciones presidenciales, seis años después, arrasaría con todo. Así que prefirió desechar la lucha por el triunfo que tenía en la mano, en pos de un triunfo más contundente y menos peligroso para sus intereses personales o de clase, 6 años después.
Pero no era por su linda cara, ni por su pedigrí, que el había sido colocado en esa situación por el pueblo. Toda época social tiene los hombres que necesita y si no los tiene, los crea. La gente, el pueblo, tradicionalmente usada para los fines de los políticos de derecha e "izquierda", por primera vez en este período, había invertido los términos y había aprovechado una situación y las pugnas entre políticos priístas, para expresar contundentemente su desprecio al régimen nefasto que lo oprimía. El apoyo brindado a Cárdenas era una expresión de su propio descontento, pero al encontrar una respuesta tan pusilánime, este entusiasmo disminuiría, en razón directa, al nuevo posicionamiento de los políticos "cardenistas" frente al partido en el poder.
En 1994, este sector del pueblo, el que creó el fenómeno cardenista y el sector del pueblo que sin haber votado por Cárdenas se unió a las movilizaciones contra el fraude y el despojo electoral, fueron los que salieron a las calles para detener los bombardeos y ataques del Ejército en contra de los zapatistas. Mientras varios de los "intelectuales" y políticos del PRD, hablaban de que el del EZLN era un movimiento muy "sospechoso", y algunos llegaron a decir que el alzamiento era una "provocación", o que era prohijado, protegido, o al menos tolerado por el mismo Carlos Salinas de Gortari y sus servicios de inteligencia, la gente, así, en esos términos, el pueblo, salió a las calles y obligó al Estado, al menos a medirle el agua a los camotes. Los que alcanzaron a llegar a la zona del conflicto fueron bautizados con el nombre de "sociedad civil".
Vino el proceso electoral de 1994 y se generó, dadas las nuevas circunstancias un nuevo fenómeno de masas que algún día fue denominado el "fenómeno Colosio". Luis Donaldo Colosio, un tipo más gris que Santiago Creel, nada más para que vean, fue ungido por Carlos Salinas de Gortari como el nuevo presidente para el período 1994-2000. El desprecio suscitado hacia su candidatura, tanto de la llamada "clase política", como de la mayor parte del pueblo de México, envuelto en las circunstancias esperanzadoras del alzamiento del EZLN fue contundente. En los mítines de Colosio, ni los acarreados llegaban a tiempo y hasta la cara insípida de Cuauhtémoc Cárdenas los podría haber emocionado más. Los charros de la CTM y los líderes del sector popular del PRI, no dejaban constantemente de chamaquearlo, en el mejor de los casos, o simplemente ignorarlo. El aún más solitario Colosio fue asesinado en Lomas Taurinas, en Tijuana. A partir de ahí, se puede decir que como dice la canción "El Papalote", el día más importante de su existencia fue el de su muerte.
Pero Colosio no terminaba aún de dar su último latido cuando la mayor parte del pueblo de México ya había adoptado su cadáver, para expresar de nueva cuenta su desprecio al régimen y particularmente su desprecio a Carlos Salinas de Gortari.
Una vez bien muerto, Colosio resultó ser prácticamente el redentor del pueblo mexicano y resultó que por tal motivo había sido mandado a asesinar por los hombres del poder, por Salinas de Gortari, en particular. Este fenómeno de psicología de masas, aunado al desencanto de los que vivieron el fenómeno cardenista y experimentaron la respuesta timorata de Cárdenas, aunado también a la posición –correcta desde mi punto de vista—expresada por el EZLN en torno a las elecciones del 94, y aunado también a que en el primer debate entre candidatos presidenciales realizado en México, la Coyota, o más bien, La ratota Diego Fernández de Cevallos le puso una revolcada a Cuauhtémoc Cárdenas, provocó que una gran parte de los votos por Cárdenas en la votación de 1888 se convirtieran en abstenciones en 1994, una parte minoritaria se convirtieran en votos a favor de la segunda candidatura de Cárdenas y otros se fueran en apoyo a la posibilidad de un PRI distinto representado por la imagen martirizada de Luís Donaldo Colosio, votos que se sumarían al voto duro o corporativo del PRI, dando como resultado el "triunfo" del PRI y muchas abstenciones.
Así llegamos, al final del sexenio de Zedillo, al año 2000, en que por un lado compite, una "mariquita" (Labastida dice) por el PRI y como candidato de refacción de la burguesía Vicente Fox, un troglodita que dice va a sacar a los rateros de los Pinos y que va a aplastar a las víboras y tepocatas del PRI, mientras Cuauhtémoc, en su tercera candidatura, no sale de su discurso desabrido.
La candidatura de Vicente Fox no fue planeada por el PAN, sino impuesta por Fox y los "Amigos de Fox" pero logró impactar con su discurso sacalepunta contra el PRI en sectores medios de la población que antes no participaban en política de manera militante. Pero una vez implantado ese discurso en las clases medias, se percibió por otros sectores más "populares", la posibilidad objetiva de, mediante esa nueva candidatura, expresar el repudio al régimen.
Este fenómeno fue reconocido como el fenómeno Fox y es de todos sabido que mediante el apoyo a esta candidatura, un importante sector del pueblo de México, no organizado en partidos, logró sacar al PRI del poder luego de más de 70 años de dominación.
Cuando algunos políticos que se dicen de "izquierda" alcanzaron a ver el fenómeno de psicología de masas conocido como el fenómeno Fox, ni tardos ni perezosos decidieron cambiarse de partido o militando en el mismo partido decidieron cambiar de candidato y surgió el concepto de "voto útil", mediante el cual algunos políticos oportunistas (perdonen la rebuznancia) cambiaron su bandera justo a tiempo de ser reconocidos en la nueva nomina gubernamental.
No es lo mismo ese "voto útil" de los políticos, que la determinación de sectores importantes del pueblo de votar por Fox. En el primer caso, en el de los políticos, generalmente el "voto útil" servía al "intelectual" o político "de izquierda" para vender caro su amor, o al menos para ver que hueso le tocaba. En el caso del pueblo el único objetivo a alcanzar, y que se logró, le pese a quien le pese, era quitar al PRI-gobierno del poder.
En ese marco, a mediados del 2001 surge el nuevo y temprano fenómenos de masas a reconocido como fenómeno López Obrador. El mito de que este fenómeno fue maquiavélicamente preparado por un político súper habilidoso, es una avasallante idiotez que pocos deberían compartir con Televisa. Este fenómeno social se fue gestando a partir del 2000 sin que ningún político o dueño de medio de comunicación lo percibiera a plenitud. Poco a poco en las encuestas cotidianas se fueron diferenciando las cifras de aceptación entre AMLO y Fox, mientras las simpatías de uno crecían las del otro iban a la baja. AMLO crecía en simpatías de los encuestados en razón directa del desprecio y ataque que le hacían los medios capitalistas de comunicación, sin que los dueños de estos medios pudieran identificar a tiempo esta relación.
No fue AMLO, no fue el PRD el que ordenó o pagó la campaña en su contra, ni estas encuestas que terminaron resultando a su favor. Tampoco se trataba de una encuesta si y otra no, pero en conjunto, la tendencia de opinión favorable a AMLO era inocultable.
Ahí empezaron a tomar medidas los que tempranamente vieron a AMLO como un enemigo a vencer, en primer lugar la tribu de los cardenistas al interior del PRD con Rosario Robles a la cabeza, quien apostaba a que, quitando del camino a AMLO, la corriente cardenista quedaría al frente y la misma dinámica del 2006 la pondría a ella, a Rosario Robles Ahumada de la Colina, como candidata presidenciable ante la chochés del líder moral de esa corriente. La vieja frase "el hombre es el lobo del hombre", que se convirtió en "la izquierda es el lobo de la izquierda", en el 2000, en el D. F. se ajustó como: "el PRD es el lobo de AMLO".
Los primeros ataques contra AMLO vinieron precisamente de los funcionarios del PRD en el gobierno de López Obrador, ya que este, con su política de austeridad republicana se ganó a pulso la burla y la mordacidad de sus propios funcionarios. De autoritario y "polpotianoviii" no fue bajado, no tanto por los extraños, como por los propios. Pero finalmente la gente del pueblo empezó a preguntarse quién era este tipo que había logrado unificar en su contra a tantos buenos para nada en su propio gobierno.
Aunque presume de "político", en sus tratos y forma de ser AMLO resultó ser poco "político" entendida la "política" como el arte de decir lo que conviene y no necesariamente la verdad, de hacer lo que conviene y no necesariamente lo correcto, de llegar a acuerdos por encima de la congruencia personal, siempre y cuando no se den cuenta los demás. Demasiado "poco tacto" lo hizo parecer "poco político" ante los ojos de la gente del pueblo. Eso de levantarse en la madrugada a atender su trabajo lo hacía parecerse más a un simple trabajador que a un político o gobernante. Y el ser, o parecer, poco político en México, donde la mayoría de los políticos son considerados, con justa razón, como rateros y corruptos, fue sin duda uno de los elementos que le atrajo muchas simpatías entre la población.
Pero el factor determinante para contar con la aceptación, o el no rechazo de la gente, fue su postura de respeto frente a la sociedad o particularmente frente a los que votaron por Vicente Fox.
Como tempranamente lo descubriera el presidente del PAN, el atacar a Vicente Fox, Presidente Constitucional de la república, se convirtió en un deporte nacional.
En una campaña iniciada por la ratota Diego Fernández de Ceballos, no hubo en México político alguno que no bajara de pendejo a Vicente Fox.
El PRI, secundado por el PRD, denunciaron que el país estaba peor con Fox, que con el PRI, por lo que había sido una gran pendejada ponerlo en la presidencia, una gran pendejada por supuesto, de quién lo había puesto, esto es, de la mayoría de la población, pudiendo haber elegido a al bueno de Labastida, según el PRI, o al bueno de Cárdenas según el PRD. El mensaje oculto de este discurso unánime de los políticos tenía destinatario: "Pueblo de México, eres un pendejo, porque pusiste a Fox en la presidencia".
El PRD, lejos de aprovechar que ya todo el peso del Estado no estaba al servicio de los líderes charros y los caciques, al menos al principio del nuevo régimen, y avanzar en el debilitamiento de esta fuerza de choque de sistema, prefirió aliarse al PRI en contra de Vicente Fox, afirmando que todo tiempo pasado fue mejor.
El único político que no le entró a este juego, o se retiró a tiempo, fue AMLO. Si fue un frío cálculo, con miras a que no le ensuciaran la silla presidencial en la que 6 años más tarde pensaba sentarse, o fue pura sensatez, o fue una posición de honestidad o de principios, no lo sé, lo que es cierto que le atinó. Al no decir "pueblo eres un pendejo" como hacían los otros políticos, obtuvo una respuesta distintas a la que el pueblo destinaba a los demás.
La generalización del fenómeno López Obrador, tampoco fue gracias a él, o al PRD, que hasta la octubre del 2005 seguía deshojando la margarita y aún no sabía si sería López Obrador, o Cárdenas su próximo candidato.
El torpedo debajo de la línea de flotación del gobierno del D. F. que significaron los video escándalos de Bejarano, Imaz, Rosario Robles, Ramón Sosamontes y los que no se vieron de Cárdenas Batel y otros, fue seguido de un ataque tan rabioso y abrumador, por parte de los medios de comunicación y la clase burguesa, los tradicionales enemigos del pueblo de México, que sin lugar a dudas, no tanto por conocer los méritos de López Obrador, sino por conocer a sus enemigos, definió a una mayoría del pueblo de México a favor de López Obrador.
Frente al pueblo de México la clase en el poder acusó a AMLO de "populista", por tomar el dinero de la nación para dárselo a los viejitos, madres solteras y personas con discapacidad. Lógicamente el pueblo sabe que estas entregas no resuelven los grandes problemas nacionales, pero sabe también que los anteriores, y Fox, tampoco los resuelven, sino que los agrandan, y ese dinero queda en las cuentas personales multimillonarias de los altos funcionarios. El pueblo no está ciego.
Ahora bien, la gente que expresó sus simpatías o prefirió a AMLO, y más tarde se movilizó frente a la maniobra de desafuero, ¿lo ha hecho engañado pensando –equivocadamente-- en que López Obrador tiene un determinado proyecto "revolucionario" o "antineoliberal" o "socialista"?
¿Esta gente piensa que formándose unos minutos en una cola, tachando una boleta y depositándola en una urna del IFE va a tener de la noche a la mañana un régimen completamente distinto?
¡¡Por favor!! Digo, no hay que subestimar a la gente. La gente simplemente está expresando su descontento contra un régimen nefasto, como puede, con las armas que puede.
C uando se vislumbró en otros momentos, por ejemplo en 1994, la opción revolucionaria, anticapitalista del EZLN, una buena parte de esta gente se sumó de inmediato al menos moralmente a las filas del zapatismo, o le dio sus simpatías. Si ahora agregó a sus simpatías, la preferencia por AMLO, no se debe tanto a un cambio de opinión de la gente, sino a que ha percibido un cambio de opinión de Marcos sobre la lucha revolucionaria y el abaratamiento que parece haber hecho de la lucha del EZLN reduciéndola al endiosamiento de lo indígena, al desarrollo del pacifismo de los politiquillos, al florecimiento de un culto a su personalidad, y al cada vez más improbable intercambio de balonazos con el Inter de Milán.
El pueblo de México ha venido a lo largo de más de medio siglo identificando con mucha claridad a sus enemigos, en cada momento ha logrado, si no imponer su voluntad, si sabotear o amargar la voluntad y la legitimidad enemiga, sin su abstencionismo claro y tajante, de voz en voz, las grandes luchas ferrocarrileras, médicas, magisteriales y estudiantiles de las décadas de los 50 a los 70´s no habrían tenido esa intensidad, puesto que se habrían desarrollado en el marco de un gobierno, quiérase o no, legítimo. Tampoco hubiera sido posible el surgimiento de una lucha guerrillera. Sin su participación durante y después de las elecciones de 1988 no se hubiera iniciado el derrumbamiento del PRI-gobierno.
El pueblo mexicano viene utilizando el método científico del ensayo y el error y una metodología de aproximaciones sucesivas, si no ha llegado a adoptar una posición revolucionaria, o "verdaderamente de izquierda" como la de Marquitos, no quiere decir que no lo llegue a hacer. Hasta ahora, lo que ha avanzado es fruto de un aprendizaje colectivo, basado antes que nada en su propia experiencia y visión directa del escenario. Tal vez entre elegir una postura "peor que salinista" de AMLO y una posición revolucionaria o de "izquierda verdadera", elegiría la revolucionaria, pero eso no lo podemos saber, porque en lugar de esa opción revolucionaria, lo único que ve el pueblo de México, o esa parte del pueblo de México, es a políticos –y ahora también a Marcos-- que le vienen repitiendo lo que otros políticos le han dicho por décadas: Eres un imbécil.
El paso de Marcos a la adivinación
No es ético juzgar a las personas por lo que no han hecho aún. Llamar al "ataque total" en contra de AMLO por los programas "neoliberales" que aún no aplica, no es de revolucionarios, no es democrático, no es honesto, aunque si es muy común en los políticos, a los cuales se parece cada vez más el Subcomandante Insurgente Marcos.
Marcos nos explica:
"No nos vamos a dedicar a descalificar a AMLO pero consideramos nuestro deber advertir, definir y definirnos. La definición frente a lo que representa AMLO es imprescindible.
"Si Carlos Salinas de Gortari fue el gobernante ejemplar el operador de la destrucción neoliberal en México, López Obrador quiere ser el paradigma del operador del reordenamiento neoliberal. Ese es su proyecto.
"Frente a López Obrador no estamos enfrente de un líder nostálgico del pasado nacionalista revolucionario, sino de alguien con un proyecto muy claro de presente... y de futuro. AMLO no está pensando en realizar su proyecto en un solo sexenio".
"Y, contra lo que piensan algunos, López Obrador no ofrece volver al pasado populista que tanto aterra al poder económico. No, AMLO oferta una mediación y una administración "modernas" (o sea terminar lo que dejó pendiente Salinas de Gortari)".
"Y más: ofrece crear las bases de un Estado "moderno", … Y el ofrecimiento no lo hace a los de abajo o a lo que queda de la Nación mexicana, sino a quien manda en realidad: el poder financiero internacional".
"Ya prometió Andrés Manuel López Obrador (impunidad a Martha Sahagún) sin que nadie se lo pidiera -bueno, cuando menos no se lo pidieron públicamente."
¿Como sabe Marcos lo que quiere López Obrador? ¿Cómo sabe lo que será en el futuro? ¿Como sabe lo que no está pensando?, ¿Cómo o dónde AMLO oferta u ofrece "terminar lo que dejó pendiente Salinas de Gortari ¿Cómo se demuestra? ¿En dónde prometió impunidad López Obrador a Martha Salvatrucha, y por qué delitos?
No dudo que esto pudiera a ser posible, pero este mismo tipo de afirmaciones las podría hacer cualquier demagogo al respecto del Subcomandante Marcos, y por supuesto habría quién lo creería. Sólo que este tipo de afirmaciones no contribuyen a aclarar a la gente del pueblo, a la sociedad civil, a los explotados y oprimidos de siempre las geometrías, ni la geopolítica del poder. Si acaso sólo sirve para identificar contra quién o contra quiénes está el que emite estas declaraciones, o con quién se alinea el que realiza estos ataques y a qué intereses sirve.
Si como dice Marcos, lo únicos que si están luchando consecuentemente contra el neoliberalismo en México, son Marcos y sus comunicados, (eso podría concluirse de la lectura de "La imposible geometría del Poder" de Marcos ya que son los únicos no envilecidos en este comunicado), y AMLO, no sólo es "cercano", sino la continuación del salinismo, lógicamente el duelo en la "arena revolución" o al menos en el programa "y soy rebelde (RBD)" de Televisa, sería entre Marcos, el enmascarado antineoliberal y el Peje salinista enmascarado.
Pero la geometría del poder en México, más allá de las telarañas mentales de los mamones que tienen toda la razón, y si no la tienen se suben a su moto, es distinta. Los de arriba se quieren joder a los de abajo. Cuando los de arriba han visto peligrar su dominación, por otros, aunque no tengan un discurso antineoliberal o no usen capucha y pipa, les han partido o les han intentado partir la madre. Así sucedió con las huelgas de ferrocarrileros, maestros, doctores, estudiantes, así pasó con el movimiento armado y así pasó con la insurrección del primero de enero de 1994.
Es evidente, que más allá de la farsa electoral que renueva cada seis años al gerente que se hará cargo de la maquinaria del Estado capitalista, los enemigos tradicionales y harto conocidos del pueblo mexicano, los malditos de siempre, se han unido en contra del fenómeno de psicología de masas llamado fenómeno López Obrador. Pero no es tanto contra AMLO, como persona, si él no hubiera sido adoptado por la gente del pueblo para expresar su descontento contra el sistema, ahora ningún enemigo del pueblo lo estaría molestando. Es contra la posibilidad de que la gente tenga conciencia de su propia fuerza y reconozca en si misma, que dentro de la farsa de democracia, que sólo un imbécil cree que vivimos, es posible que una determinación coordinada de la gente, imponga, tal vez no al candidato que le convenga al pueblo, pero si, al que los enemigos del pueblo no quieren.
Es muy fácil, cualquiera que quede como presidente en 2006 cumplirá o le intentarán hacer cumplir los intereses del gran capital, por eso mismo, ¿Qué se quede Madrazo?, ¿Qué se quede Calderón? porque si Marquitos no lo sabe, esta es la única opción en el escenario real de fuerzas que está viviendo el país.
Cualquiera que sea el resultado electoral de julio del 2006, en la zona del conflicto de Chiapas, los soldados, seguirán siendo los soldados, con uno o con otro presidente servirán para lo que siempre han servido, para reprimir, pero a la mejor con respecto a los paramilitares, López Obrador sólo a tinaría a mandar algunos escuadrones de la tercera edad, que son su fuerza social más cercana, mientras Roberto Putazo, digo Madrazo, el hijoesu, o Felipe Calderón, digo, tiene otros recursos, histórica y sangrientamente demostrados.
Con uno u otro, las cosas no cambian esencialmente, el capitalismo salvaje seguirá siendo capitalismo salvaje, cambiar "esa" realidad no se logra con elecciones, Marcos debería saberlo. Para lograrlo hace falta una revolución, una revolución como la que Marcos declinó, durante su arribo a la ciudad de México, mandando un mensaje, no a los de abajo, que en realidad no han querido escuchar esta parte del discurso marquiano, sino a los de arriba, en cadena nacional, por el canal de las estrellas.
Para hacer esa revolución se necesita platicar, discutir, estudiar, compartir, criticar, organizarse. En el pasado, durante el régimen del PRI, esos pasos previos de por sí ya le costaban la vida a la gente consciente. La larga lucha del pueblo mexicano, no ha traído todavía el cambio que se busca, pero ha logrado la posibilidad al menos de platicar de estas cosas que antes sólo podías platicar en el más absoluto de los secretos. En este escenario, Madrazo Pintado y Felipe Calderón significan una cosa y Andrés Manuel López Obrador, significa otra.
No vamos a mentir, y los compañeros del CGH de la UNAM, del Frente Francisco Villa Independiente tienen los golpes de granaderos del D. F. muy frescos como para olvidarlos, y decir que en manos de López Obrador, el Estado burgués mexicano, cambiará esencialmente, es decir, que dejará de ser un órgano de represión de una clase contra las demás, pero no es lo mismo decir Pinochet, que decir Salvador Allende. Claro, de llegar al poder López Obrador estará al mando de las fuerzas represivas y las usará, como ya las usó Rosario Robles contra los estudiantes de la UNAM.
Para cambiar ese tipo de cosas y obtener la verdadera libertad, hace falta un cambio social que pase por la destrucción del Estado capitalista, ese cambio social se llama, aquí y en China, revolución, un concepto demasiado anticuado para Marcos.
La viga en la imagen del espejo
Marcos nos dice: "Y contra AMLO se lanza Cárdenas Solórzano acusándolo de declararse de centro desde el inicio y no seguir su tradición de iniciar declarándose de izquierda"
Una tradición que por cierto también cumplió Marcos fielmente, primeramente la insurrección zapatista se declaró socialista por boca del mayor Moisés y más tarde se quita esta caracterización para ponerse más al centro, más cercano a sus aliados perredistas de aquel entonces. En las leyes publicadas por el EZLN antes del 1 de enero de 1994 se asume el EZLN como una fuerza revolucionaria que termina a partir de la entrevista con Carlos Payán en el canal 2 de Televisa en solo rebeldía. El EZLN ha pasado de la lucha armada, a la lucha por la paz, a la lucha cívica y ahora, ha anunciado Marcos, "a otra forma de lucha", a la lucha total contra Andrés Manuel López Obrador. Cada partido y cada persona es libre de cambiar de unas posición a otra, no es el cambio, sino la posición lo que cabría criticar, pero lo que no se vale es ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el espejo.
Marcos dice al respecto de Cárdenas:
"Criticándole (a AMLO) el tener el control del PRD y hacer uso discrecional de él... después de que Cárdenas hizo lo mismo tantos años"
Pero lo mismo podría decirse de Marcos y del control discrecional, que por las razones que sea, ha ejercido sobre el EZLN. El que manda obedeciendo, o manda mandando comunicados, finalmente manda, es decir, ejerce un control. Si esto es bueno o malo, o si se justifica en el caso de la selva o la guerra declarada al ejército, no lo vamos a discutir. Lo que sí, si estamos hablando de orejas, como dijo la monjita, "El general dijo que a todas".
Marcos señala a López Obrador, como…
"El que convirtió la movilización ciudadana contra el autoritarismo del desafuero en un acto de promoción personal y de destape electoral."
Pero, también la movilización ciudadana de apoyo al EZLN terminó en el más típico caso de promoción personal de Marcos, seguramente no porque esta haya sido su intención, pero Marcos no podrá negar que este es su resultado. Es él, el que por elección de los compañeros del EZLN, o por inercia, o por lo que sea, ha estado imponiendo a todos, a propios y extraños, la palabra de uno, la de él.
"El que ya se ve a sí mismo cruzado por la banda presidencial."
Pero también Marcos ya se veía en el 94 tomando la ciudad de México, haciendo escalas antes de tomar el Palacio Nacional, solo en Tres Marías para comerse unas quesadillas.
El que, con sus actos, le dice a la gente "los desprecio desaforadamente".
¿Y que otro mensaje de desprecio a la gente da el Subcomandante Marcos cuando considera nada más y nada menos, a un millón y cacho de personas, la mayoría de la ciudad de México, como unos pobres pendejos que no saben nada de su propia historia ni de su propia realidad, ni lo que les conviene, se van con la finta del Peje y se ponen a proteger con su calido aliento el huevo de la serpiente que 20 meses después los devorará? Ciertamente, como dijera John Léninix:
"los hombres en política han sido siempre víctimas necias de su propio engaño y del engaño de los demás, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a distinguir detrás de cada palabra, detrás de cada frase, los intereses de una u otra clase".
Tengo cierto que no son los indígenas mexicanos, los que tienen como interés de clase destruir al Peje. Tengo claro que los grandes capitalistas de México, si tienen como intereses aniquilar la resistencia y participación del pueblo de México y por si las dudas, también al Peje de gobierno y si para esto les resultara útil el Subcomandante, no dudo que sin chistar lo aprovechen.
Los componentes de la otra campaña
Para algunas personas la otra campaña de Marcos abre la posibilidad para la construcción de una izquierda revolucionaria, que sea el factor determinante del cambio social que se está necesitando. Más allá de estas empalagosas ilusiones, en realidad, los componentes de la otra campaña son:
Los viejos políticos electoreros originalmente de tendencia trotskista que a partir de la Primera Convención Revolucionaria de Aguascalientes Chiapas, tomaron, con anuencia del subcomandante Marcos, la batuta del proceso de intermediación del EZLN con la izquierda y mediante viejas prácticas sectarias o el simple agandalle político, lograron acotar o excluir a una buena parte de organizaciones que ellos consideraron radicales o ultras y que sobrepasaban, para su gusto, las posiciones moderadas que el EZLN habría de adoptar al respecto de la lucha armada que el mismo EZLN había planteado el primero de enero de 1994. Este grupo de prohombres de la patria, primero se hicieron dueños y señores del Frente Zapatista de Liberación Nacional y en su decadencia fundaron la revista Rebeldía y se volvieron activo fijo de la sala de conferencias de la Casa Lam, al grado que posiblemente ya estén inventariados junto con las mesas y manteles.
Lejos de contribuir a la unidad y organización del movimiento de izquierda en México, han jugado un papel de máquina centrifugadora para todos los grupos e individuos que se han acercado con el fin de participar, ayudar o colaborar con el zapatismo chiapaneco. Al principio, solo si eras güerito o hablabas como fresa, podían escucharte. Si tenías una posición política, eras o parecías indio, ya podías irte despidiendo, a menos que fueras, claro, líder moral del PRD, en cuyo caso se te hacían todo tipo de caravanas. Pero si eras de alguna organización armada o clandestina que vinieras a ofrecer tu vida por la causa de los zapatistas, eras de inmediato corrido, de la zona zapatista o del Frente Zapatista como si tuvieras sida. Si esta tendencia política tuviera un nombre, se llamaría "zapatismo coyoacanense", o sea, el "zapatismo" de los que nunca en su vida han carecido de zapatos.
El segundo componente de la otra campaña es un numeroso ejército de jóvenes de las ciudades, nacidos de 1980 para acá, con mucha sensibilidad social, con preparación universitaria o estudios de bachillerato, con un espíritu crítico bien chingón, que desde niños vivieron el entusiasmo de la sociedad por el rayito de luz que abrió el EZLN a partir de la insurrección indígena y que están ansiosos por tener una participación a favor de las causas más justas de la humanidad. Chavas yogurt con granola y una botella de agua colgando de la bolsa o del cinturón. Chavos repelentes al jabón y al al agua, adictos a los tacos y a los juegos electrónicos. Morros y morras que no dudarían en ofrendar sus vidas, literalmente hablando, si se presentara la necesidad en la lucha por un cambio social. Ah, por cierto, jóvenes que en lugar de decir "periódico" dicen "La Jornada", en lugar de decir EZLN dicen Marcos, en lugar de decir "región Indígena" dicen Chiapas. En fin, los clientes predilectos de la industria del zapaturismo revolucionario. Compradores compulsivos de pulseras y artesanías indígenas de no muy alto precio y de camisetas con mensajes entre tiernos y cabrones, y entre lumpen y mamones. Para más señas, sus pantalones de mezclilla deberán estar, rotos, descosidos, agujerados o al menos desgastados de partes visibles, como el talón o las nalgas y todos deberán traer un morral. No acepte imitaciones.
El tercer componente del la otra campaña lo constituyen personas que en su juventud fueron activistas o dirigentes de movimientos o procesos sociales de oposición al gobierno, que no les ha caído nada bien, en el transcurso de sus vidas el oportunismo expresado por los partidos políticos, por los dirigentes sociales que han sido absorbidos por el sistema o el chaqueteo de militantes presuntamente "de izquierda" que de repente se encuentran en el área de primera plus de la política nacional.
Algunos de ellos, como para demostrar que la convicción si existe, siguen militando en pequeñas organizaciones que despliegan un activismo social muy focalizado, pero muy persistente, o mantienen una militancia partidaria no electorera, digna de los bolcheviques del principio del siglo anterior.
Dentro de este componente encontramos a las organizaciones que representan exactamente lo que el viento no se llevó, de la lucha de los 60´s, 70´s y 80´s. Es decir, las pequeñas organizaciones políticas semiclandestinas, o semi legales, como se le quiera ver, que no buscaron, o no obtuvieron su registro legal, que sobrevivieron tanto a la guerra sucia, como a la ericés final del llamado sindicalismo independiente, o al canto de las sirenas de la politiquería electoral o parlamentaria.
Estos grupos e individuos, que tradicionalmente han estado con una posición más crítica y más radical que los partidos de "izquierda", pese a sus propios desencantos, siguen soñando y luchando por un cambio social y no aspiran generalmente a obtener algo más allá de la satisfacción de haber contribuido en esa lucha. Algunas de estas personas y grupos son parte de los que desde el 94, en la temprana formación del FZLN, han sufrido una serie de acciones sectarias o excluyentes por parte de los intermediarios de Marcos.
Pantalón de mezclilla, zapatos gastados, nostálgicos de Los Beatles, de Mercedes Sosa y de los corridos, un morral de cuero rústico, el 90 por ciento de ellos nunca terminó de leer El Capital, pero si se chutaron el Manifiesto. Si son hombres no les falta una navaja de Mc Giver entre sus curiosidades, si son mujeres no les falta alguna blusa folklórica en su ropero. Si tienen celular, en un 70% de los casos deberá ser un tabique, pero necesariamente sin multimedia. La mayoría de ellos deberá tener gastritis en mayor o menor grado y también en mayor o menor medida una pancita muy al estilo del nuevo Marcos. Es posible que aunque con bastos conocimientos y habiendo contado con estudios superiores, tengan sus carreras truncas. Los hombres vienen en varias presentaciones, con o sin barba, y con o sin cola de caballo, pero en caso de barba, esta deberá estar descuidada, y en ambos casos las canas deberán estar siempre visibles. Si son mujeres, su nivel de chingonería estará siempre por encima del promedio nacional.
El cuarto componente de la otra campaña lo constituyen los indígenas chiapanecos en sus distintos niveles de participación: bases zapatistas en territorio zapatista, milicias zapatistas, militares en activo, mandos medios y algunos mandos superiores del EZLN. Además encontramos fuera del área zapatista, en la llamada "área de amortiguamiento", la presencia de simpatizantes, activistas o cuadros que realizan actividades o asumen actitudes favorables al EZLN.
Al igual que el resto de indígenas del país, ellos tienen una visión y cultura comunitaria, su compromiso para con su comunidad y el cumplimiento de los roles y tareas que les corresponden dentro de estas, es de vital importancia para ellos, ven con un poco de burla las dificultades de los visitantes de la ciudad que han invadido sus comunidades y hasta sus patios y casas, en algunos casos ya están hasta la madre de estos visitantes, ya que según los últimos estudios científicos se ha demostrado que la familia indígena chiapaneca, al menos en la zona bajo control del EZLN ya ha cambiado su composición en los 11 años que lleva el conflicto. Antes la familia nuclear indígena en Chiapas estaba compuesta por el papá, la mamá, los hijos y un antropólogo. En la actualidad el antropólogo ha sido sustituido por un miembro de "la sociedad civil".
Al igual que el resto de los indígenas del país, los indígenas zapatistas son personas muy nobles y dispuestas a luchar por sus derechos, si y solo si, se presenta la posibilidad. Aferrados a sus determinaciones, aunque siempre sobrevalorando las aportaciones que la gente no indígena pudiera hacer a su causa.
Un quinto componente de la otra campaña lo constituye el comandante Marcos, y la cúpula que instrumenta las decisiones tomadas por Marcos al interior del EZLN.
Posiblemente haya quien podría considerar que existe un componente, integrado por intelectuales y académicos que han hecho comentarios favorables a la sexta declaración de la selva lacandona. Yo descarto esa posibilidad porque pienso que estos no tendrán un papel beligerante dentro de la otra campaña, porque eso estaría en contradicción con su papel de académicos, investigadores o pensadores críticos al sistema, ya que, siendo rigurosos, la otra campaña no tiene por objeto cuestionar al sistema, aunque de palabra lo cuestione, sino sólo de restar votos a uno de sus componentes.
En el caso de otros "intelectuales", amaizados de antemano por el sistema, que hoy muestran sorprendentemente un espíritu crítico a la vía parlamentaria y electoral cuando la mayor parte de su vida se la han pasado, pegados a la ubre del presupuesto, como beneficiarios de esta, como objetos decorativos de los partidos electoreros o en el peor de los casos suspirando o mendigando un puesto de "asesor" a algún diputeibol, o ya de perdis una diputación ciudadana, considero que es más correcto ubicarlos en el componente de "zapatismo coyoacanense", total, a estos tampoco les faltan sus buenos zapatos.
Otro posible componente que descarto, es el constituido por personas u organizaciones políticas o sociales que si bien se han pronunciado a favor de la sexta declaración de la selva lacandona, no ven contradicción alguna con simpatizar o votar por Andrés Manuel López Obrador y en algunos casos así lo han expresado con toda claridad. Es lógico que aunque siguen simpatizando con Marcos, a pesar de todos los uffffffff, y cara de estreñimiento que este les prodiga, no serán parte determinante de la otra campaña, o al menos no de su parte esencial, la parte de restarle votos a Andrés Manuel López Obrador.
El sexto, principal y definitivo componente de la otra campaña son, sin lugar a dudas, los medios masivos de comunicación. Los reporteros de los principales diarios y cadenas televisoras y de radio estarán durmiendo la mona mientras el Subcomandante Insurgente Marcos recorre el país y se harta de antojitos regionales, pero tendrán conectado un scanner que detecte en los discursos o escritos de Marcos (digo, de quien otro), las palabras: Peje, víctima favorita, voto útil, desafuero, peor que salinista, huevo de la serpiente, más otros que irán acumulando, para de inmediato despertar y transmitir en vivo ya todo color de costa a costa y de frontera a frontera cualquier comentario que contra López Obrador salga de los labios o de la pluma del espectacular Marcos RBD.
Mientras eso no suceda, mientras las gentes del pueblo expliquen de viva voz en los actos de la otra campaña los maltratos, injusticias y crímenes que tiñen nuestro país, los reporteros comunicarán a sus jefes de redacción: "hoy no se dijo nada".
Si acaso, también será considerado en el rubro de noticias, aunque no estelares, la mención de que en tal o cual lugar no llegó nadie o hubo algún penoso incidente o accidente. Pero nada más.
Por si las dudas, en los centros de redacción de los medios de comunicación, designarán a un reaccionario mentecato, para que con una palanquita vaya haciendo recorte de las noticias provenientes de la otra campaña, a fin de que no salga al aire o no se imprima, nada que no pueda ser usado contra el Peje.
Los componentes de la otra campaña pueden ser clasificados de varias formas, pero empecemos por analizar sus intereses.
P or un lado tenemos a los jóvenes, a los veteranos de luchas sociales y a los indígenas zapatistas, o sea los mencionados en el segundo, tercero y cuarto componente ¿Qué intereses los mueven? Básicamente la justicia.
Por otro lado tenemos a Televisa, Televisión Azteca, La Crónica, Reforma, las estaciones de radio, y las revistas políticas con la honrosa excepción de Proceso y algún otro medio marginal o alternativo. ¿Qué interese los mueven? El sostenimiento de la injusticia como sistema, la lana y el congraciarse con los que verdaderamente tienen el poder.
Y por último tenemos al "zapatismo coyoacanense" y al comandante Marcos y su cúpula político-militar. ¿Qué intereses los mueven? Bueno, en el caso del zapatismo coyoacanense, para empezar los mueve el despecho. Muchos de ellos han formado parte del gobierno del PRD pero llegado el momento consideraron que no eran lo suficientemente valorados pues tenían puestos que desde su muy modesto punto de vista, no correspondían a su altura supuestamente "marxista". Por otro lado los mueve un interés de ascender en la escala social. Sobre este tema trataré de explicarme: Además del sistema político tradicional que padecemos en México, existe una industria de la oposición cuyos beneficiarios obtienen tantos ingresos o canonjías como si fueran diputados o políticos tradicionales.
Analistas internacionales dieron cuenta en su momento de las enormes tasas de ganancia y crecimiento que tuvo desde su surgimiento el periódico unomasuno, que se convirtió de la noche a la mañana, durante la década de los 80´s en el mejor negocio de la industria editorial mexicana, hasta que abandonó su línea editorial independiente del gobierno, y adoptó una línea editorial dictada desde la Secretaría de Gobernación, terminando como el muerto putrefacto y asqueroso que es hoy.
En los últimos años ese primer lugar en crecimiento como negocio capitalista en la industria editorial ha sido y sigue siendo La Jornada. En pocos años La Jornada se puso a la altura de periódicos "serios" y con enorme inversión de capital acumulado, como Excelsior y El Universal y prácticamente rebasó a todos los demás en cuanto a preferencias. Si hay algún beneficiario directo del alzamiento zapatista de 1994, si el resultado de la lucha zapatista del EZLN pudiera ser expresado en billetes tangibles y sonantes, es sin lugar a dudas las arcas de "La Jornada".
Así pues, ser, o jugarle a ser, oposición o rebeldía, estar en las filas del antineoliberalismo fresa, del radicalismo buena onda, del guerrillerismo pacifista, ha sido y es en México uno de los mejores negocios capitalistas. En este ámbito se han movido los integrantes del "zapatismo coyoacanense" y en esta ocasión han calculado –no con el pecho-- que con esta pose "más radical" podrán seguir acumulando cuotas de plusvalía política transferida desde la cada vez más numerosa juventud rebelde de México y de la vieja oposición radical no parlamentaria, para canjear esas cuotas de plusvalía por un mejor posicionamiento político para ellos y sus partidos o sectas, en el entorno nacional o internacional. Una vez cumplido con lo anterior, no deberán preocuparse por cuestiones de lana, porque por experiencia propia saben que "Dios los proveerá" por sus servicios. Claro, el dios realmente existente, el que constituyen los dueños del poder y del dinero.
Ahora bien, ¿Cuáles son los motivos que mueven al Subcomandante insurgente Marcos? La Pregunta está más cabrona. Marco es un hombre que pese a su pasamontañas, sus carrilleras de utilería, sus dos relojes y su mascada-bufanda de hilo deslavado se encuentra cada vez más desnudo. Primero convenció al EZLN de iniciar una ofensiva armada, después los convenció de abandonarla. Primero los convenció del valor de las armas y de la necesidad de derrocar al gobierno y luego los convenció del valor de la negociación con el gobierno. Si hay algún político que haya cambiado más radicalmente de posiciones políticas fundamentales en México, este no ha sido Porfirio Muñoz Ledo, con su llamado al voto útil a favor del Fox, tampoco lo fue Bernardo Batiz que pasó del PAN al gobierno del PRD. Tampoco lo fueron Manuel Camacho Solís y Marcelo Ebrad, que al igual que Cuauhtémoc Cárdenas lo hizo antes, pasaron del PRI al PRD. Ni el sonorense Durazo que pasó ser secretario particular de Colosio a ser secretario particular de Fox. Tampoco lo fue Ahumada que pasó de ser el principal apoyador del PRD a ser su video-denunciador y, pese a lo asqueroso del tipo, tampoco lo fue Sodi de la Tijera quien se pasó del PRI al PRD y terminó en el PAN.
Quien en los últimos tiempos ha pasado, en posiciones fundamentales, a la opinión completamente contraria ha sido sin lugar a dudas el Subcomandante Insurgente Marcos. Todo su discurso sobre organización del pueblo, sobre soberanía popular, honestidad, etc, etc, pasa a ser lo contrario, cuando sin ser miembro del Frente Zapatista, ordena su disolución inmediata. Todo su discurso y concepción sobre la revolución en México, incluyendo las Leyes Revolucionarias del primero de enero de 1994 y el Comité Clandestino Revolucionario, Comandancia General del EZLN, se vienen abajo cuando confiesa ante las cámaras de Televisa, en vivo y en directo, en horario estelar, en entrevista histórica con Carlos Payán, que él en realidad ni es revolucionario, ni pretende serlo y que además le da mucha hueva eso de la revolución. Todo su discurso sobre nunca más un México sin nosotros se viene abajo cuando la gira del EZLN, se convierte en la gira del "Delegado Cero", como el mismo ha ordenado se le llame, en un lastimoso ejemplo de vanidad y culto a la personalidad.
Sodi de la Tijera no pasó de llamar a la lucha armada, a despreciar y atajar a los grupos armados de oposición. Sodi de la Tijera, pasó de un partido capitalista, corrupto en el poder, el PRI, a otro partido capitalista corrupto en el poder, el PRD, y de ahí a otro más capitalista aún, y no menos corrupto, que casualmente también se encuentra en el poder, el PAN. Es decir Sodi de la Tijera solo se cambió sus calzones sucios, por otros no menos sucios, dejando por cierto un cachito de su mucha suciedad en cada uno de ellos, pero eso no significa un cambio de actividad o de posiciones ante la vida.
Marcos pasó de correr a los "ultras" de la zona del conflicto, a apapacharse con ellos ¡¡once años después!!, echándole toda la culpa del desaguisado anterior al FZLN, y dándole unos manacitos a esta institución, para que vean los otrora calificados como ultras y ahora como compas, los nuevos aliados coyunturales y desechables del Subcomandante, que si es en serio su disculpa.
Marcos está desnudo, porque carece de posición, porque la posición que ha venido tejiendo a la vista de sus fans, constantemente es presentada como lo contrario al siguiente día sin que los unos, sus seguidores, se den cuenta y sin que los otros, los capitalistas, les interese, siempre y cuando se mantenga en el marco de la tolerancia que para exhibición ante el extranjero, le han construido.
Marcos además, esta hambriento. Una vez que se han probado las mieles del rating, el sabor del los medios, el orgasmo de la fama, una vez que la persecución, tortura y cárcel esperada se convirtió en endiosamiento, sex apel, y mucha hamaca, es difícil escapar de una autocomplacencia y el engreimiento. Como dice Plasti Marxx, la conciencia nace de la vivencia y la vivencia de Marcos, una vez terminada la confrontación armada directa, ha sido como la vivencia de una estrella de rock norteamericano, un campeón goleador en Argentina y un niño clasemediero consentido. ¿A qué otra conciencia podría aspirar el Subcomandante Marcos?, ni que fuera revolucionario para no perder la brújula.
Marcos sabe que gane quien gane la batalla por la presidencia él no perderá. Los diputados y dirigentes priístas ya se han aprestado a aplaudir la otra campaña, Fox ya se puso "a las ordenes del señor Marcos" para lo que este guste y mande y pueda transitar libremente por el territorio nacional, López Obrador incorporó como su primer punto, de sus 50 compromisos de campaña, el reconocimiento de los derechos y la cultura indígena expresados en los Acuerdos de San Andrés.
Marcos no pierde. Gane quien gane el tiene asegurado un posicionamiento personal en el escenario nacional, pero ahora el sentido diferente al que la gente lo colocó a partir de la insurrección indígena de 1994, porque ya tenemos dos Marcos diferentes, el Subcomandante Insurgente Marcos y el actual delegado Cero, o por lo que es lo mismo, el Cero-comandante.
Falta lo que falta
Ciertamente debemos diferenciar entre Marcos y el EZLN. Originalmente uno surgido del otro, a lo largo de 12 años de farándula mediática, Marcos ha terminado de diferenciarse y ponerse por encima del EZLN. Sólo los que confunden la palabra "Marcos" con la palabra "Ezetaeleene" pudieran no percatarse de que en realidad ya son dos cosas distintas, con distintos intereses políticos y de clase.
No es necesario aclarar también que desde la perspectiva de la gente, del pueblo, opinión pública o como se le quiera llamar, una cosa es López Obrador y otra diferente es el PRD, esta diferencia ha estado muy clara y se puede observar en todos los análisis de opinión en los que se observa una preferencia por López Obrador, muy separada de la preferencia por el PRD.
Aún dentro de la otra campaña es necesario hacer una diferenciación entre los viejos oportunistas electoreros de siempre y las personas y grupos políticos de izquierda sin comillas que toda la vida han dado una heroica lucha combativa por desenmascarar la farsa electoral gubernamental y por plantear alternativas de un cambio social profundo. Para estos últimos sólo nos queda el reconocimiento de la legitimidad de su lucha y el profundo respeto por su trabajo. Por los otros, por los políticos hipies sectarios para con la izquierda y defensores del pacifismo burgues, por los "zapatistas coyoacanenses", sólo nos cabe el desprecio.
En la realidad, tal cual es, es necesario tomar determinaciones, las determinaciones que tomemos cada uno de los ciudadanos por separado o juntos nos llevarán por el tipo de país que queremos o por el que tenmos. Sin lugar a dudas la elección de tal o cual candidato no resolverá mágicamente la problemática social, la solución a la problemática social sólo puede ser, como ya dijimos, producto de un cambio social, pero sin lugar a dudas también, el pueblo de México tiene el legítimo derecho de votar por quién se le de la gana y no son los revolucionarios los que deban venir a confundir a la población haciendo afirmaciones falsas.
Los revolucionarios, las personas de izquierda, así, sin comillas, los marxistas y todos los que en verdad luchan por un mundo mejor, sólo pueden someterse ante la verdad y los intereses fundamentales del pueblo y no pueden pretender ponerse por encima de la gente y presumir que ellos si saben lo que conviene a la gente, mientras la gente tiene una "avasallante estupidez". ¿Por qué Marcos si puso a consulta de la sociedad si abandonaba o no la lucha armada y no puso de igual manera a consulta de la sociedad nacional si pasaba a un ataque total contra Andrés Manuel López Obrador? Y no se trata de que "no hay de otra", simplemente la gente tiene el derecho inalienable de votar por quien le de su gana.
No votar también es un derecho inalienable del pueblo y ejercer este derecho es un acto legítimo que no deberemos ni vamos a criticar, sobre todo si este abstencionismo o repudio electoral se hace sobre la base del planteamiento de una lucha revolucionaria, de la lucha por un cambio social.
Pero cuando ese llamado tiene en realidad por objeto por debilitar a un candidato frente a los demás y no prepara al pueblo para las fuertes batallas que se avecinan, no debe se secundado.
Nuestro profundo respeto por los indígenas chiapanecos que siguen pugnando con las armas en la mano por un mundo más justo y digno. Nuestro profundo respeto por los jóvenes y viejos rebeldes sociales, combatientes por un cambio social, nuestro profundo respeto por el antiguo Subcomandante Insurgente Marcos.
Pero finalmente en medio de tan terrible confusión que se ha creado y que se sigue creando, no debemos dejar de recordar que los que provocan la miseria y sufrimiento de la gente, los que disfrutan cuando nos dividimos, los que alientan esas divisiones, son los verdaderos y únicos enemigos, que no debemos confundir por las divagaciones de Marcos y su trayectoria errática e inconstante es una cosa, que sea nuestro enemigo, es otra cosa.
Los enemigos de siempre, esos que ahora se están regocijando de las elucubraciones adropausicas de Marcos, deben saber que en caso de cualquier agresión que realicen contra el pueblo, con motivo de la cuestión electoral (o por cualquier otro motivo), más bien los mexicanos están más propensos a adherirse, con o sin Marcos, no a la famosísima y aplaudida por ellos "sexta declaración de la selva lacandona" sino a la PRIMERA DECLARACIÓN DE LA SELVA LACANDONA, que ordena avanzar hacia la capital del país venciendo la resistencia enemiga y protegiendo a su paso a la población civil.
Y todos deberíamos de estar prepararnos, para, independientemente de que resulten ciertas las predicciones de Marcos sobre López Obrador o no, sigamos luchando por un mundo mejor, que sustituya la actual barbarie capitalista.
Desde algún lugar de la selva de concreto.
David Cilia Olmos
Se permite la reproducción total o parcial, siempre y cuando le quites las grapas.
México, 1ero de enero de 2006.
Notas:
i En Chile, la clase capitalista inició su descontento contra el gobierno de Salvador Allende mediante manifestaciones de "gente bien" que hacían sonar cacerolas.
ii John Lenín es uno de los cinco integrantes del cuarteto de los Beatles, que se echaba sus rolas en Rusia y le pudo poner en la madre a la banda del Zar y de un tal Kerenski. Como las demás bandas lo roqueaban de una manera gandalla, mandó a un tal Trotski a negociar. El tal Trotsky se puso de reina en las negociaciones y la banda de los gandallas continuó con la roquiza de manera desaforada. John Lenin tuvo que firmar un acuerdo de paz en una cantina llamada Brest-Litovsk en el que además de las chelas tuvo que ceder Finlandia, Polonia, Estonia, Livonia, Curlandia, Lituania, Ucrania y Besarabia, que a partir de entonces quedaron bajo el dominio y la explotación económica de la banda de los gandallas. Poco les duró el gusto a estos porque… pero eso es otra historia.
iii Subcomandante Insurgente Marcos, "La ¿imposible? Geometría del Poder en México", periódico "La Jornada", lunes 20 de Junio de 2005, pp 8, 9 y 10.
iv Comunicado del Subcomandante Insurgente Marcos, publicado el 20 de junio de 2005
v Ocosingo News, periódico anteriormente dedicado a realizar el culto a la personalidad del comandante Marcos y a conmover la sensibilidad hacia los pueblos indígenas ubicados dentro de la zona del conflicto. A partir del documento de Marcos "La "imposible geometría del Poder", aunque sigue alimentando el culto a la personalidad del comandante Marcos, al menos sus caricaturistas han mantenido el espíritu crítico e independiente que siempre los ha caracterizado. También conocido como "La Jornada"
vi Hace un putamadral de años, antes de que se inventaran los celulares hubo en México un intento de candidatura presidencial independiente encabezado por el general Henríquez, lógicamente, así siempre se las han gastado el gobierno, hubo fraude electoral y surgió un movimiento popular de resistencia. Por órdenes del presidente de la república la policía disparó contra la muchedumbre durante una manifestación pacífica en la Alameda de la ciudad de México, matando a una gran cantidad de personas. Desde entonces la mayoría de la gente dejó de votar y repudio las elecciones como una farsa grotesca.
vii Militantes de la Corriente Democrática del PRI encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, asesinados la noche del 2 de julio de 1988, Su asesinato se dio a conocer por los medios de comunicación hasta el 4 de julio, Ovando era el responsable del sistema de computo diseñado por el FDN para las elecciones del 6 de julio, su muerte fue determinante para que la caída del sistema de computo del IFE ordenada por Manuel Barlett Díaz, tuviera éxito.
viii Pol Pot, líder de los Kremer Rojos, organización guerrillera de Camboya que logró derrotar al régimen dictatorial apoyado por Estados Unidos y proclamó el socialismo en ese país. Desde ahí ha sido bastante odiado por los políticos burgueses, incluyendo los que se dicen "de izquierda".
ix John Lenin ya ha sido mencionado en una nota anterior, así que no estén chingando, si realmente les interesa lo que dijo John Lenin, pónganse a estudiar, que nada les cuesta y dejen de ver las pendejadas que salen el la televisión, si no saben cómo hacerlo, denle en el buscador de google la palabra Lenin y salen un chingo de escritos de este rockero ruso, si no tienen Internet, esculquen entre los libros de sus abuelos. Si sus abuelos fueron gente de combate, por ahí han de tener algún libro de este sujeto. Si no encuentran nada vayan a las librerías de viejo del centro.
x Plasti Marx, Comandante en jefe de la banda de los camelladores, él escribió la letra de la canción: vamos dándole en la madre al capital. La mayoría de la gente que se dice de izquierda dice también haberlo leído, pero si tu te crees de izquierda y estás leyendo esta nota, quiere decir que necesitas ponerte más abusado o que eres puro choro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario